Recuerdo perfectamente aquel dia: llevariamos en Madrid un par de horas en las que aprovechamos para comer pues el siguiente salto seria bastante mas largo, ademas de cansado. Cambiabamos un avion, relativamente tranquilo, repleto de ensaimadas y algun que otro regalo del duty free por otro plagado de familias urbanitas con niños, normalmente, muy agitados por sus incipientes vacaciones en la playa. No me confundia demasiado: estaba alli a la puerta esperando el embarque junto con la nº 1 cuando, cual Atilas, comenzaron a aparecer al galope por el finger varias personas tremendamente alborotadoras y voceras. A pesar de todo, no tardo mucho en hacerse un tapon; la cola comenzo a crecer, crecer y crecer... amenazando con aumentar peligrosamente el tiempo de embarque y, con ello, la terrible posibilidad de perder el slot.
Medio a empujones me fui haciendo sitio entre aquella marabunta detenida en el pasillo para intentar colaborar con mis compañeras de dentro en la ubicacion de tanto atolondrado con la mente seguramente ya puesta, varias horas antes, en la arena de cualquier playa de aquellas islas afortunadas que en algo mas de dos horas les esperaba. Entonces todavia no habia reparado en aquella persona: bastante teniamos montada con tanto veraneante agitado!!. Fue poco tiempo despues... casualmente, cuando trataba de fijar mentalmente la ubicacion de un par de personas mayores con dificultades de movilidad a la vez que contaba cabezas.
Tenia los ojos marrones, muy vivos, el pelo oscuro, rizado, un traje de vestir verde, corto y abierto, tal vez un poco mas maquillada de lo normal aunque tampoco exageradamente que, desde luego, no parecia pertenecer al grupo de los "veraneantes". Me alegro la vista... literalmente, tanto, que me "sonsaco" ruborosa un espontaneo "Buenas tardes, espero que disfrute del vuelo" al que contesto con una preciosa sonrisa y un angelical "graSias" pronunciado con un seductor acento canario. Me costo dejar de mirarla pero tenia que continuar con el trabajo y muy a mi pesar continue corriendo hacia la parte delantera; tocaba "voces" asi que una vez alli, alli sentada de medio lado con el telefonillo del PA de la mano, el libro de voces abierto sobre las rodillas y la vision aun turbada espere a que mi compañera sacase del rack el "demo kit" para comenzar...
El resto del vuelo sucedio sin complicaciones, hasta la aproximacion que empezo a haber turbulencias... momento en que aproveche para hacerla una "visita" por si queria usarme de cojin tenia cara de terror. Evidentemente era ¿asidua? al medio... porque dormia como un tronco!! mi gozo en un pozo... ni los violentos vaivenes ni mis babas consiguieron abrir esos bonitos ojos. Con relativa frustacion ahora era yo quien estaba estaba alli "sola" , como un pasmarote, en mitad del pasillo molestando a los, ahora mucho mas, inquietos veraneantes que ya deberian de haber estar abrochados en sus asientos. "Jodida", deprisa y mirando de lado a lado, con cara de "jodiosniñosdondeestanlosbozales", volvi a mi sitio para terminar de asegurar la cabina; la siguiente vez que pude verla fue ya... de espaldas mientras se alejaba al desembarcar.
Pues si... hay dias de regalitos: unos dulces... otros amargos... para la vista... para el bolsillo... e incluso para el estomago... traaaalaaaara!!
Pues si... hay dias de regalitos: unos dulces... otros amargos... para la vista... para el bolsillo... e incluso para el estomago... traaaalaaaara!!



3 comentarios:
Jajajajaja..... me parto con tus tachoness!!! ainss que se te cae la baba!!!!
Besazos sin babas!!!
Ay CoPiTo, si ya se yo q tu no eres nada babosa jeje. Me gusta q te partas, pero eso de aparecer (un dia) como un fantasma!! jajaja. BeSiN guapa!
Esto me ha recordado a algunas anécdotas no tan glamourosas, como estar en medio de la plataforma llena de aviones un domingo de temporada y que se te quede la palanca de cambios del ibiza de hace 20 años en la mano, o acercarte al finger y que se te quede pegado el pedal del freno, del mismo ibiza. Vamos a morir!!!! Pero cuando te quedabas en remoto vendida tras dar una salida sin coche en el que resguardarte y tras repetir: vamos a morir otra vez!!!!, echabas de menos al bendito ibiza. Y ya lo más era esa tripulación auxiliar de iberia que te decía, "coordi, va lleno?; coordi, cuántos faltan?..." Un saludo.
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