COmenzamos temprano, por la mañana, estacionados en remoto (caray... y nunca mejor dicho). Hara una hora desde la reunion prevuelo; incluso hace ya un buen rato desde que realizamos el "security check" despues de que los equipos de limpieza bajaron del avion y el prevuelo tambien (volvio a tocar cruzar cinturones); es mas, el primero de nuestros pasajeros del que sera nuestro primer salto de la jornada lleva ya un rato en su asiento: una anciana clasificada como PMR (pasajero de movilidad reducida) a la cual ya acomodamos e incluso dimos "su" briefing" especial de seguridad, un par de caramelos... y a punto de ofrecerla un te para tratar de aplacarla los nervios desatados de ultima hora. Correctamente enfundadas en los chalecos de alta visibilidad nos colocamos las pringadas de hoy (servidora y otra compañera) a pie de escalerilla para ir recibiendo a los primeros "clientes" de la jornada. Hace algo de viento, pero no es esto lo peor: la mañana vuelve a ser ...
insoportablemente gelida!!; el cielo esta cubierto y ni siquiera la capa de maquillaje evita que podamos apreciar en el rostro el choque de "chispitas" de hielo... pero al menos ahora no nieva;
pero como va a hacerlo con tanto frio!!! Ya lo decia mi abuela, que para que nieve ha de templar... y cuanta razon tenia. Estamos comentando que, como tarden mucho mas, nosotras tambien necesitaremos una operacion de deshielo cuando por fin llegan las jardineras y abren sus puertas. Corriendo a "nuestros puestos" apenas puedo pronunciar una sola palabra: mi rostro es un puro rictus, los musculos de la cara no obeden a las ordenes del cerebro dificultando, hasta el extremo, vocalizar minimamente, miro al suelo: los zapatos me resultan familiares... pero los pies no son los mios..., los guantes demuestran una vez mas su utilidad puramente estetica. Tambien me cago en las medias y, mas aun, en los absurdos e inutiles deniers de rigor:
hoy daria dinero por unos buenos leotardos!!!Comienza el trajin. Cual porteros de discoteca, vamos pidiendo tarjetas de embarque para ir distribuyendo al pasaje hacia una u otra escalera segun su asiento. Aun no sabemos si saldremos en hora pero pintan bastos. Desde este mismo instante ya vemos si sera un vuelo movido o no, si seremos capaces de tener todo preparado, y sobre todo asegurado, en el tiempo previsto para comenzar a rodar: la primera impresion cuenta mucho. Hoy parece que fuese "el dia de la madre": varios bebes y montones de "mocosill@s" que acabaran vaciando nuestras existencias de caramelos. Por mas que somos las ultimas en subir al tubo, rapidamente nos incorporamos al paranoico ir y venir de cunas, chalecos o cinturones especiales para todos estos pasajeros peculiares: los bebes... e instrucciones a sus padres. Un chico que no llega a los 30, en un pobre castellano, me pide que se lo abroche yo: aunque todavia es temprano y estoy de buen humor, ultimamente no estoy para bromas; ademas no se si me vacila o no, asi que sin abrir la boca, directamente, vuelvo con el cinturon de la demo: "
just push... OK??" le digo a la vez que le enseño como conectar los dos extremos por si mismo. Continuamos con vasos de agua y peticiones clasicas que, con mas o menos ganas, siempre se intenta complacer.
Parece que todo empieza a estar en orden: otro paseo mas, terminando de recolocar abultadas bolsas para poder ir cerrando los ultimos y abarrotados rack, comenzando a "mirar paquetes" y mandando apagar la enesima blackberry para poder dar inicio, cuanto antes, a las instrucciones de seguridad. Tengo que hacer complicadas contorsiones desde el pasillo para conseguir subir, sin molestar, la "persiana" de la ventanilla de un chico que ya dormita con la cabeza ladeada y boca abierta; aunque con todo mi cuidado consigo subirla, no puedo evitar despertarle: le pido disculpas. En eso me sorprende la jefa, corriendo pasillo arriba, con lo que me parece ser el dedo corazon (bien recto) apuntando hacia arriba: la imagen se me antoja insolita y extravagante; sobre todo porque parece que me lo dedica... a mi!!! cuando ya, mas de cerca, observo que no es el corazon... sino el indice y viene diciendo que le falta "uno" con respecto a lo que dice la hoja de carga: vuelta a contar... no; parece que no va a hacer falta pues a lo lejos, "la dos" nos hace una señal desde atras: hay alguien en aquel baño. La vemos golpear con los nudillos la puerta y de alli aparece la "cabeza perdida"; ultimo recuento... perfecto, ahora si: "somos los que tenemos que ser". Por fin podemos empezar con la demo y el primer rodaje de la jornada que hoy, por circunstancias (mas que por configuracion), intuimos laaaaaaaaaargo y leeeeeeento. De camino a mi trasportin, veo de nuevo bajada la ventanilla del chico de antes: ahora si que le despierto a proposito para decirle que durante el despegue y aterrizaje las persianas deben estar subidas. Pone un gesto raro... aunque parece que, por fin, ahora ya si q lo entiende.
Tras demasiadas horas de ruidos, el cielo vuelve a estar "bacheado" y mi cabeza empieza a latir al ritmo del corazon. Me animo pensando en que no queda practicamente nada... nuestros sentidos ya estan en guardia: la vista entretenida en la imagen de todos esos tejados que van acercandose cada vez mas... mientras el oido se distrae con ese monotono ronroneo "
rrroooooooon rrrrooooooooon rrrrooooooooon" del ralenti de los motores mientras descendemos, intercalados de tanto en cuanto con otros inquietantes y metalicos "
ronronronronronronron" cuando toman vida y que, entre otras cosas, consiguen apretar (un poco) mas nuestro culo al transportin. No falta mucho para que el tacto adivine la incomodidad de colocar cada palma de la mano, hacia abajo: entre nuestro muslo y el asiento. Como activados por una energia oculta, y tal vez asustados por estos ruidos o por las bruscas e incomodas sacudidas, comienzan los llantos de los bebes: casi al unisono. Se me hace largo... pero todo llega termina y esos peculiares ronroneos dan, por fin, paso a un primer (y breve) "
cloooooc" seguido de otro definitivo "
catacloooocc": parece que hemos rebotado en la pista y las dos nos reimos imaginando la cara de circunstancia "del artista". Desembarcamos felizmente al pasaje y tras superar los ultimos escollos del momento nos encontramos por fin (casi) listos para que vuelva a subir el equipo de limpieza y preparar de nuevo el regreso, pero no... aun no se puede: todavia nos acompaña nuestra PMR de hoy con cara de no entender nada: es cuestion del coordinador y se supone que estara al tanto de ello, por lo que tan solo deberia ser cuestion de esperar unos minutos a que vengan a recogerla; sin embargo tardan demasiado asi que a requerimiento nuestro, el capi vuelve a insistir por segunda e, incluso, tercera vez... la mujer no esta precisamente tranquila: comienza a temblar; no sabemos si de nervios, de frio o acaso tendra parkinson pero empieza a preocuparnos cuando, por fin, aparece por la puerta el operario que la trasladara a la terminal... con una silla de ruedas normal!!. Me sorprendo tremendamente al escuchar, nitidamente, a la jefa protestar airadamente:
- "
joder!!!... necesitamos la silla estrecha!!!!" (que es la que cabe por el pasillo del avion)...
- "
como quieres que traigamos a la mujer hasta aqui??".
El chaval, imberbe, desgarbado, descamisado y desganado,... por no decir descojonado, se encoge de hombros como diciendo "
es lo que hay"... joder con las modernas terminales... y eso que no se trata, precisamente, del aeropuerto de "pin y pon". Afortunadamente, la anciana, algo puede andar, con lo que por sus propios medios, con grandes esfuerzos y ayudada por las pringadas de turno, a duras penas, conseguimos trasladarla hasta la puerta y sentarla, por fin, en la silla. El mundo al reves: muy amablemente nos agradece la ayuda prestada y nosotros la despedimos disculpandonos por el incomodo incidente... pero la reclamacion, por nuestra parte, esta servida: faltaria mas!!
Ya no queda tiempo ni para un cafe: el poco del que disponiamos se esfumo con este contratiempo de forma que inmediatamente volvemos a lo nuestro. El equipo de limpieza deberia de llevar ya un rato preparado para subir: generalmente es impresionante verles funcionar... como autenticas maquinas, pero no es asi. Cuando por fin aparecen demuestran ser un autentico desastre y dan ganas de ir detras de ellos para espabilarles: no apetece seguir cosechando retrasos. Una pesima coordinacion: todo mal y tarde... un fiasco, teniendo en cuenta que es el director de orquesta... pero cuando por fin acaban, mientras desembarcan, me asomo... veo las cristaleras e imagino los ojos de nuestros proximos sufridores puestos en nosotros. Por poco tiempo... pues sabemos lo que nos toca de nuevo; "la historia siempre se repite"... no hay tiempo que perder: aun queda trabajo por hacer y ya, en un rato, volveremos a escuchar el tenebroso "
listos para el embarque"; pistoletazo previo a... disimular mi cabreo con el mundo... a transformarme en Sara, a sentirme nuevamente como una "
puta" y enfrentarme de nuevo con otros cientos de rostros que, como todos, por mas q lo parezca... nunca terminaran de entender nuestras circunstancias... mis circunstancias. Toca volver a colocarse los guantes de latex, buscar el "chaleco perdido" para, de paso, descubrir el chicle pegado bajo el asiento... asi pues, antes de nada guardo la libreta en el bolso... hasta la proxima vez... cuando sera??? pues no lo se...