
Son las 8 menos cuarto d la mañana y ya estoy despierta en la cama pese a que tengo sueño ya que estos ultimos dias he madrugado de lo lindo, pero hoy la culpa no es de nadie: ni siquiera, como en otras ocasiones, de algun mosquito trompetero de esos que parecen un turbohelice. Supongo que sera que aun resuenan en mis oidos los gritos y algarabia de esta atipica y sorprendente ultima linea; pero como no es hora de recordar "momentos", entre otras cosas porque dudo que pueda olvidarlos, como no soy de estar en la cama despierta decido levantarme, pensando, ademas, en que como estoy sola en casa aprovechare para recoger y limpiar bien la cocina sin temor a despertar a la compi cuyo dormitorio da, pared con pared, con ella. Me levanto, entro en el galley... digo en la cocina... hoy, no se por que, me apetece un cafe... asi q lo preparo y me lo tomo alli mismo, de pie apoyada en la encimera, mientras observo q no hay tanta cacharreria que recoger como creia y en un ratillo estara terminada... Asi, mientras consumo el cafe voy pensando en los siguientes planes para esta mañana: no me apetece hacer grandes cosas, pero desde finales de agosto Suki apenas ha salido dos dias del garaje, asi que resuelvo darle un paseo... y yo con el: en mi flamante coche matricula de Alicante sin destino determinado... a donde nos lleve el trafico. No es que me apasione conducir, pero al volante d mi Vitara con el cassette en marcha, sin prisas me siento relajada y me olvido de todas esas otras cosas.
Una vez terminada la limpieza y despues d la ducha, me arreglo para la ocasion: es decir... poco; cojo las llaves y bajo al trote las escaleras: como siempre, me veo a mi misma de pequeña, haciendo como que montaba a caballo... tal y como recuerdo haberme visto en alguna de las antiguas peliculas del super8 d mi padre. Llego al garaje: hoy apenas reparo en esos absurdos escalones q siempre maldigo cuando voy a trabajar, con prisas y la bolsa de viaje a rastras... Tal y como acostumbro, cuando tengo tiempo, doy una vuelta alrededor del coche y le hago mi "revision prevuelo" particular, de alante hacia atras:
- Faros y halogenos delanteros... CHECKED!
- Palomillas delanteras de la traccion total... OFF!
- Lunas... CHECKED!
- Cerraduras... ARMED!
- Rueda de repuesto sobre las barras del techo... CHECKED!
... todo en orden... Meto en el maletero un chaleco reflectante q me acaban de dar... de la Compañia de bandera... me rio: a veces pienso q tienen razon quienes dicen que soy demasiado friki con ciertas cosas... pero lo guardo con interes pues este, al menos, no pone "crew"... asi q sin mas, arranco (a la primera) y salimos del garaje escuchando las primeras canciones de la cinta... hoy toca empezar con ese magnifico grupo irlandes que tantos recuerdos me trae: The Cranberries.
Y me incorporo al trafico mañanero... muy espeso... aunque por un dia sin prisas; circulando tranquilamente, tratando de disfrutar del sonido del coche, de la musica, del dia y de la lluvia repiqueteando en el cristal... aunque la realidad es que, en ocasiones, el limpia apenas da abasto. Llego a una caravana de coches, me detengo y como de costumbre me miro por el retrovisor de dentro, me estiro la piel, pongo "caras" y de forma puramente mecanica, e involuntaria, echo un vistazo al coche que tengo detras pero las gotas del cristal no me permiten ver quien lo conduce. Giro la cabeza a la izquierda y veo al que tengo a mi lado, que resulta ser un moderno e impresionante todoterreno blanco. Avanzamos un poco de nuevo; vuelvo a mirar a la izquierda y alli, testarudamente, vuelve a estar el mismo todoterreno de siempre. Sin saber muy bien por que, me quedo mirandole... y pensando que con esas ruedas en poco camino que no este asfaltado podra desenvolverse con soltura. Volvemos a avanzar unos metros mas y unos minutos despues volvemos a estar los dos en pararelo: vuelvo a mirarle las ruedas y no se porque me da por intentar cotillearle la tapiceria, que imagino de cuero: alli me doy de bruces con el rostro del acompañante del conductor que me mira fijamente como diciendo "nosotros lo valemos". Me entra la risa y el susodicho se cree lo que no es y empieza a pavonearse... tanto q hubiese llenado todo el paseo con su cola: se peina, se estira, abre la ventanilla y me dice algo muy sonriente. Con poca fe, bajo el cristal esperando que unicamente pretenda preguntarme por alguna direccion, pero creo escuchar algo parecido a un...
- "buenos dias guapa... te gusta??"
(Mal... muy mal empezamos) -pienso para mis adentros-
se rie... y aunque me quedo con ganas de preguntarle si sabe lo que es un todo terreno... me contengo; vuelvo a subir la ventanilla y para evitar mas coincidencias visuales o malentendidos con el menda, meto la cabeza dentro, cambio de cinta y me salgo por el primer desvio que encuentro... total me da igual porque no voy a ninguna parte. Entre calle y calle transcurre el tiempo... hasta que me dispongo a regresar a casa. Circulo tranquilamente, hoy mas que nunca respetando el limite de velocidad establecido para ciudad cuando, en un momento, miro por el retrovisor interior y me sobresalto al ver un coche... metido en mi maletero!!!: va tan pegado que casi puedo ver al conductor sentado en mi asiento trasero (bueno si... exagero un poco... pero no mucho!!); le imagino haciendo aspavientos y soltando obscenas palabrotas pero me da igual. Cuando por fin nos incorporamos a Cintura, el Farruquito en cuestion me adelanta dejando tras de si un ruido ensordecedor... tanto que temo empiecen a saltarle las bielas: es uno de esos coches convertidos en feria ambulante que unicamente llama la atencion por poner la musica a todo trapo en los aparcamientos de la playa y pretende pasar, a base de pegatinas, tubos de escape, faldones que ni pintados a brocha y ruido... mucho ruido, por un ridiculo (cutre) tunning. Me mira con gesto arrugado y se cuida de hacerlo con la ventanilla bajada... le devuelvo la mirada... me rio yo sola... yo no me mojo... disfruto del momento: subo la musica, canto... y al ritmo de esta cancion, poco a poco, comienzo a sentirme... como Penelope Glamour: la reina de la carretera... por mas chulos y enanos mentales que me pretendan... aunque solo sea... adelantar...
Una vez terminada la limpieza y despues d la ducha, me arreglo para la ocasion: es decir... poco; cojo las llaves y bajo al trote las escaleras: como siempre, me veo a mi misma de pequeña, haciendo como que montaba a caballo... tal y como recuerdo haberme visto en alguna de las antiguas peliculas del super8 d mi padre. Llego al garaje: hoy apenas reparo en esos absurdos escalones q siempre maldigo cuando voy a trabajar, con prisas y la bolsa de viaje a rastras... Tal y como acostumbro, cuando tengo tiempo, doy una vuelta alrededor del coche y le hago mi "revision prevuelo" particular, de alante hacia atras:
- Faros y halogenos delanteros... CHECKED!
- Palomillas delanteras de la traccion total... OFF!
- Lunas... CHECKED!
- Cerraduras... ARMED!
- Rueda de repuesto sobre las barras del techo... CHECKED!
... todo en orden... Meto en el maletero un chaleco reflectante q me acaban de dar... de la Compañia de bandera... me rio: a veces pienso q tienen razon quienes dicen que soy demasiado friki con ciertas cosas... pero lo guardo con interes pues este, al menos, no pone "crew"... asi q sin mas, arranco (a la primera) y salimos del garaje escuchando las primeras canciones de la cinta... hoy toca empezar con ese magnifico grupo irlandes que tantos recuerdos me trae: The Cranberries.
Y me incorporo al trafico mañanero... muy espeso... aunque por un dia sin prisas; circulando tranquilamente, tratando de disfrutar del sonido del coche, de la musica, del dia y de la lluvia repiqueteando en el cristal... aunque la realidad es que, en ocasiones, el limpia apenas da abasto. Llego a una caravana de coches, me detengo y como de costumbre me miro por el retrovisor de dentro, me estiro la piel, pongo "caras" y de forma puramente mecanica, e involuntaria, echo un vistazo al coche que tengo detras pero las gotas del cristal no me permiten ver quien lo conduce. Giro la cabeza a la izquierda y veo al que tengo a mi lado, que resulta ser un moderno e impresionante todoterreno blanco. Avanzamos un poco de nuevo; vuelvo a mirar a la izquierda y alli, testarudamente, vuelve a estar el mismo todoterreno de siempre. Sin saber muy bien por que, me quedo mirandole... y pensando que con esas ruedas en poco camino que no este asfaltado podra desenvolverse con soltura. Volvemos a avanzar unos metros mas y unos minutos despues volvemos a estar los dos en pararelo: vuelvo a mirarle las ruedas y no se porque me da por intentar cotillearle la tapiceria, que imagino de cuero: alli me doy de bruces con el rostro del acompañante del conductor que me mira fijamente como diciendo "nosotros lo valemos". Me entra la risa y el susodicho se cree lo que no es y empieza a pavonearse... tanto q hubiese llenado todo el paseo con su cola: se peina, se estira, abre la ventanilla y me dice algo muy sonriente. Con poca fe, bajo el cristal esperando que unicamente pretenda preguntarme por alguna direccion, pero creo escuchar algo parecido a un...
- "buenos dias guapa... te gusta??"
(Mal... muy mal empezamos) -pienso para mis adentros-
se rie... y aunque me quedo con ganas de preguntarle si sabe lo que es un todo terreno... me contengo; vuelvo a subir la ventanilla y para evitar mas coincidencias visuales o malentendidos con el menda, meto la cabeza dentro, cambio de cinta y me salgo por el primer desvio que encuentro... total me da igual porque no voy a ninguna parte. Entre calle y calle transcurre el tiempo... hasta que me dispongo a regresar a casa. Circulo tranquilamente, hoy mas que nunca respetando el limite de velocidad establecido para ciudad cuando, en un momento, miro por el retrovisor interior y me sobresalto al ver un coche... metido en mi maletero!!!: va tan pegado que casi puedo ver al conductor sentado en mi asiento trasero (bueno si... exagero un poco... pero no mucho!!); le imagino haciendo aspavientos y soltando obscenas palabrotas pero me da igual. Cuando por fin nos incorporamos a Cintura, el Farruquito en cuestion me adelanta dejando tras de si un ruido ensordecedor... tanto que temo empiecen a saltarle las bielas: es uno de esos coches convertidos en feria ambulante que unicamente llama la atencion por poner la musica a todo trapo en los aparcamientos de la playa y pretende pasar, a base de pegatinas, tubos de escape, faldones que ni pintados a brocha y ruido... mucho ruido, por un ridiculo (cutre) tunning. Me mira con gesto arrugado y se cuida de hacerlo con la ventanilla bajada... le devuelvo la mirada... me rio yo sola... yo no me mojo... disfruto del momento: subo la musica, canto... y al ritmo de esta cancion, poco a poco, comienzo a sentirme... como Penelope Glamour: la reina de la carretera... por mas chulos y enanos mentales que me pretendan... aunque solo sea... adelantar...


