Para demasiadas personas, los aeropuertos son un lugar engorroso: un lugar de paso incomodo y farragoso, en tantas ocasiones atestado de gente, de interminables colas y desagradables cacheos sin miramientos donde te despelotan, manosean sin escrupulos y excrutan tus enseres personales... pero son geniales. Puede sonar ironico; de hecho hay cierta ironia en mis palabras, pero aun asi... a mi me gustan... entre otras cosas, por su innegable valor emocional: lugares que nunca me dejan indiferente y tan a menudo provocan sentimientos pasionales, origen de compungidas despedidas, lienzo sobre el que a menudo se derraman lagrimas... amargas unas pero de felicidad otras muchas, punto de encuentro de abrazos que sospechan convertirse en inseparables; de historias: felices unas, amargas otras, de amor muchas, tal vez como tantas otras de desamor... de felices reencuentros como de desconsoladas separaciones... Desde hace mil años los aeropuertos han sido un referente en mi vida, una extension de mi propia casa, en tantas ocasiones mi punto de encuentro con la felicidad... aunque alguna tambien el preludio de la desgracia, pero siempre el comienzo (y fin) de tantas y tantas aventuras... incluso amorosas, y es que en alguno de ellos...
... estuve a punto de matar a uno de mis ex-novios cuando se presento en el mismo sin ningun documento de identidad en un vuelo que haciamos a Bruselas para ver a una amiga que se habia ido a vivir alli, dando por hecho que el resguardo de la denuncia por robo de la documentacion le valdría para embarcar. La broma le costo tener que volver a su casa, coger el pasaporte y regresar al aeropuerto para embarcar estresado, despues de unas cuantas horas, en el siguiente vuelo... y evidentemente ya sin mi (que si embarque).
... memorice el aeropuerto de Charleroi para indicarle al torpon anterior (y en menos de 140 caracteres) (¿¿vendra de ahi mi aficion a twitter??) como salir de alli, coger el tren y llegar al hotel en el que yo ya le esperaba cenando, lo mas deprisa posible
... senti lo mas parecido a correr en Olimpiada los mil metros lisos... pero con falda, tacon y tirando de una bolsa en muchas ocasiones, tan solo por arañar algunos minutos mas de amor: sonsacar palabras tiernas, recrearme en miradas profundas o sentirme complice con alguien. Tan al limite... que en algunas de ellas además fui el espectaculo, teniendo que esquivar la cola que ya se empezaba a formar a mi llegada en la puerta de embarque: cuantas veces pensarian algunos que yo era el motivo de algun retraso!!... pese a nunca haberlo sido.
... conoci a una persona que sin poderlo siquiera imaginar acabo por transformar mi vida, personalidad... y alguna "cosita" mas. Con ella vivi una realidad nueva, exclusiva y diferente asi como hizo descubrir nuevas sensaciones y sentimientos. Entonces por mi cabeza pasaron pensamientos y reflexiones totalmente extravagantes para ser de cosecha propia, aunque en el fondo, reales como la vida misma... y que hube de esperar a este año para volver a revivirlos (en cierto modo ) de forma parecida
... casi me da un soponcio en una de las cintas mecanicas de la T2 cuando fui a buscar a la tienda en la que trabajaba dicha persona, ansiando encontrarla, deseando verla... pero sin suerte, cuando inesperadamente me llama al móvil y dice: “date la vuelta”: derretirme, llorar y tocar el cielo... todo uno, mucho antes aun de despegar
... casi me da un soponcio en una de las cintas mecanicas de la T2 cuando fui a buscar a la tienda en la que trabajaba dicha persona, ansiando encontrarla, deseando verla... pero sin suerte, cuando inesperadamente me llama al móvil y dice: “date la vuelta”: derretirme, llorar y tocar el cielo... todo uno, mucho antes aun de despegar
... tambien estuve en mas de una ocasion a punto de encerrarme en los baños para poderla abrazar y besar. Si, eso era atraccion mutua y lo de la gravedad un cuento chino.
... me harte de llorar por despedidas cientos de veces, mucho antes del push-back, luchando para mantener el maquillaje por los lagrimones que pretendian brotar SI o Si... incluso ya sentada en la puerta asignada y abrochada con el arnes: tantas como explicaciones hube de dar e inventar a mis compañer@s por semejantes circunstancias
... pase varios dias llorando, sin apenas dormir ni tomar nada solido yendo y viniendo al aeropuerto, con el corazon encogido, para cruzar todo un mar varias veces en un breve periodo de tiempo esperando (sin éxito) que alguien me dijese “ya he llegado” o al menos intentando "comprender" que es lo que habia sucedido
... hice la locura de volar unas cuantas veces durante mis primeros contratos en Canarias como pasajera desde Lanzarote a Londres, haciendo escala en Gran Canaria, Sevilla y Madrid para pasar dos puñeteros días libres con el primero de mis novietes: eso era amor... ¡¡¡y ganas de jolgorio!!!
















