zzzZZZZZZ zzzzzzz ZZZZZZZZZZ ZZZZZzzzzzZZZZZZZZ ZZZZZz zzzzzZZZZZZZ ZZZzzzzzzZZZZ ZZzzZZZZZzzrrRRRRRRIiiIIiiNNNNgggGGGGG -suena un telefono-
Levito un par d palmos por encima del colchon -despues d tantos años aun no termino d acostumbrarme a ser despertarda por el telefono d la recepcion del hotel- cuando recompongo el gesto y empiezo a ser minimamente consciente, aunque aun temblando, descuelgo el auricular y una monotona voz d mujer, grabada y ligeramente metalica, me dice:
"
... Buenos dias, son las 5 d la mañana...".
Cuelgo el aparato pero d momento, lo unico q acierto a darme cuenta es q estoy sentada al borde d una cama... d algun lugar... y lo q me ha dicho el telefono: q todavia es d madrugada... poco mas: necesito algun minutejo mas para centrarme, espabilarme y darme contestacion a tantas preguntas q desde tan temprano ya se me agolpan en la sesera... Ya.... Ok... vale... poco a poco voy siendo consciente, voy dandome cuenta d las cosas... voy despertando: estoy en Malaga, y si estoy despierta a las 5 es porque tengo recogida a las 6:00... si no estoy muy machacada, suelo levantarme con 1 hora para q me de tiempo a hacer todo d una forma no demasiado atropellada: ducharme, secarme el pelo, atusarlo y recogerlo, las "pinturas", ponerme el traje d la Nancy, mirarme al espejo varias veces, guardar todo d nuevo en la maleta, y bajar al comedor a desayunar algo... el problema es q a esas horas... no me entra nada.
Cierro la maleta y antes d salir definitavemente d la habitacion, miro por la ventana: llueve en Malaga... parece q al final van a tener q acostumbrarse a ello -pienso para mis adentros- pues las ultimas veces q he venido... ha llovido. Bajo al comedor: ya estan algunos d los compañeros... desayuno poco y ligero: un cafe y un bollo pequeño; nada mas. Aunque a todo se hace el cuerpo, hoy parece q no entra nada... cuesta tragar... antes, hace años, incluso me daban arcadas al desayunar tan pronto... ya tomare algo despues, en alguna escala.
Vamos saliendo hacia la recepcion y nos sentamos en los sillones esperando la furgoneta: cabezas hacia atras y ojos cerrados en la mayoria d los casos... pocas conversaciones, por no decir... ninguna. Subimos a la furgo: el trayecto es breve y aun es noche cerrada; pero aun asi... gafas d sol por doquier y cabezas q se mueven literalmente al compas d las curvas, respiraciones serenas y algun que otro resoplido como fondo... d esas primeras noticias q ya transmite la radio...
Ya estamos en el aeropuerto. Afortunadamente la lluvia ayuda a despejar este ultimo sueño furtivo, ayuda a tener los ojos abiertos para buscar ese mostrador por el q pasar las maletas y hacerlas llegar al avion, atravesar los controles d seguridad... ya, por fin, las conversaciones comienzan a fluir. Ya estamos en "la oficina", aparece la coordinadora con toda la informacion de vuelo y pasaje previsto... otro despacho... muy familiar... nos vamos...
... Llueve en Malaga... ... ... diluvia en Madrid
... hoy por aqui tambien ...