
Salir de una isla siempre mejoro considerablemente mi humor, aunque tan solo fuese para irme al mismisimo cuerno... o lo que es lo mismo, a un reconocimiento medico; y mas aun cuando la recompensa posterior es: cañita en Mingo, paseo por Gran Via y Casa de Campo, ir de tiendas por Callao o Fuencarral. Ver gente, gente, gente y mas gente: por la calle, el bus, en el metro, por los bares, restaurantes... mezclarte con todos esos miles de historias a todo trapo detras de cada persona... adoro el anonimato que me proporciona madrid; si: soy una urbanita convencida
Anoche cene muy poco y hoy todavia no he desayunado, pues he de ir en ayunas. Aun asi no tengo nada de hambre... pero mi estomago comienza a rugir, estrujarse y "pellizcar" descaradamente al poco de entrar en el avion y tan solo un instante despues de sentarme en mi asiento: que cabron... como sabe cuando le toca volar!!. Por unos minutos me recuerda el reconocimiento medico que en unas pocas horas tendra lugar... y aunque intento distraerle con los "otros" pensamientos parece que tiene la mañana "ruidosa" y yo nada para aplacarle: escasamente una botella de agua que acabo de comprar; afortunadamente el ruido de los motores no se hace esperar y lo camufla por completo. Por si fuera poco, me dan ganas de apludir cuando empezamos a movernos: el clasico "toc toc toc toc toc" de las luces de centro de pista en contacto con los neumaticos, que habitualmente pasa desapercibido ayuda a disimularlo (si cabe) aun mas; el caso es que alguna vez llegue a pensar, incluso, si acaso es que cobraria la SGAE por semejante soniquete... y de ahi el teson de tantos pilotos por intentar evitarlas, pero se ve que no: algunos parece incluso que lo hagan a posta, hoy parece que vayan a por ellas; asi pues, cuando meten gases para iniciar la carrera, ese lento runrun pasa a convertirse en un laaaaargo e incomodo "TOCTOCTOCTOCTOC"... tanto que me dan ganas de gritarle al capi: "EHHH QUE TE HAS DEJADO UNA!!!". Por fin levantamos la "nariz", desaparece el molesto traqueteo y, una vez mas, se obra el milagro: el armatoste comienza a surcar el aire a lo grande; como sube este aparato!!: en un abrir y cerrar de ojos parece que los miles de kilos que pesamos se hayan esfumado y quedado abajo... en tierra
Con los nervios y la imagen de algun medico con su bata blanca "metiendome mano" dentro de un rato, casi no he pegado ojo: son las 4 y media de la madrugada y no creo haber dormido mucho mas alla de dos horas; pero lo peor no es eso, sino en que en poco mas de una hora tengo que estar de pie para llegar a tiempo al aeropuerto: he de estar muy pronto alli, asi pues toca pillar y "calentar" el primero, el "mas fresco del dia" que resulta ser un air-birria; me da igual... si me deja satisfecha pues, en el fondo, todos me hacen igual de bien el mismo servicio (que mal suena no??...); ademas tambien disfruto con ello pues en el fondo me gusta pasar desapercibida sintiendome uno mas del redil: la que contesta con otro "buenos dias", la que busca su asiento con identico teson que los demas, la que se sube su propio equipaje de mano en lugar de "lanzarlo" a la bodega, la que ve a los demas trabajar, la que tiene la misma oportunidad de mirar por la ventanilla que el resto y de sentarse en salida de emergencia "porque lo valgo"... faltaria mas.
Anoche cene muy poco y hoy todavia no he desayunado, pues he de ir en ayunas. Aun asi no tengo nada de hambre... pero mi estomago comienza a rugir, estrujarse y "pellizcar" descaradamente al poco de entrar en el avion y tan solo un instante despues de sentarme en mi asiento: que cabron... como sabe cuando le toca volar!!. Por unos minutos me recuerda el reconocimiento medico que en unas pocas horas tendra lugar... y aunque intento distraerle con los "otros" pensamientos parece que tiene la mañana "ruidosa" y yo nada para aplacarle: escasamente una botella de agua que acabo de comprar; afortunadamente el ruido de los motores no se hace esperar y lo camufla por completo. Por si fuera poco, me dan ganas de apludir cuando empezamos a movernos: el clasico "toc toc toc toc toc" de las luces de centro de pista en contacto con los neumaticos, que habitualmente pasa desapercibido ayuda a disimularlo (si cabe) aun mas; el caso es que alguna vez llegue a pensar, incluso, si acaso es que cobraria la SGAE por semejante soniquete... y de ahi el teson de tantos pilotos por intentar evitarlas, pero se ve que no: algunos parece incluso que lo hagan a posta, hoy parece que vayan a por ellas; asi pues, cuando meten gases para iniciar la carrera, ese lento runrun pasa a convertirse en un laaaaargo e incomodo "TOCTOCTOCTOCTOC"... tanto que me dan ganas de gritarle al capi: "EHHH QUE TE HAS DEJADO UNA!!!". Por fin levantamos la "nariz", desaparece el molesto traqueteo y, una vez mas, se obra el milagro: el armatoste comienza a surcar el aire a lo grande; como sube este aparato!!: en un abrir y cerrar de ojos parece que los miles de kilos que pesamos se hayan esfumado y quedado abajo... en tierra
COmo si las distancias no existiesen, bastante antes de media mañana ya me encuentro sentada en una sala junto con otras personas completamente desconocidas, esperando a escuchar mi nombre... y el bote para orinar, que despues del viaje y de haberme ventilado aproximadamente el equivalente a botella y media de agua, tardo mas en abrir... que en llenar. Asi pues, no tardo en continuar con un clasico entre los clasicos; la prueba de fuego: el vampiro... Mucho porte femenino, manos delicadas y cuidadas... pero el apreton con la goma elastica por encima del codo es del siete para despues tantear con el dedo varios puntos de mi brazo antes de clavar definitivamente (sin avisar) una aguja: me dan ganas de preguntarla si acaso me he confundido y metido en la consulta para donar sangre, pues la cantidad extraida se me antoja exagerada... y todo por el unico capricho de llenar un botecito insolitamente acoplado de forma solidaria a la jeringa. Afortunadamente la banderillera es digna de plaza de primera categoria y el pinchazo es efectivo... con lo que en pocos minutos, y aun con el algodon en el brazo, me auscultan para despues, cual prueba del alcohol, hacerme soplar en un aparato que mide la capacidad pulmonar.
Apenas hay tregua ni tiempo que perder: como si de una carrera se tratase me mandan tumbar en una camilla en la que miran tension y electro; me alegra saber que las cicatrices que el paso de la vida ha ido dejando en el corazon... sobre todo las ultimas abiertas, con el sufrimiento de mi madre, no parece que hayan causado estragos de importancia. Casi a empujones y aun a medio vestir salgo de alli, (supongo) que con una enfermera: me pesa, mide y deja con alguien que me pregunta afanoso por unas letras (lejisimos para mi gusto) que apenas veo ... y mucho menos distingo: un desastre; arrugar conjuntamente nariz y ojos es suficiente para que, sin haber abierto la boca, me pida poner las gafas: ahora si... todo en orden. Rapidamente me enseña un cuaderno que ya tiene alli dispuesto para preguntarme por unos numeritos en colores... sin problema: es obvio que no soy daltonica asi pues apenas se regodea con la prueba... y firma de control al canto. Sin darme un respiro "me secuestran" para encerrar en una especie de pecera, aislada del mundanal ruido, con unos cascos antiguos de la mano... aunque no importa pues, evidentemente, no son para escuchar musica. Segun lo acordado, pulso "la pera" cada vez que oigo un pitido... pero salgo ligeramente preocupada pues tan solo percibi dos, aunque me tranquiliza saber, por boca del AME que me atiende, que la prueba esta perfecta: bienvenida esa otra firmita mas.
Apenas hay tregua ni tiempo que perder: como si de una carrera se tratase me mandan tumbar en una camilla en la que miran tension y electro; me alegra saber que las cicatrices que el paso de la vida ha ido dejando en el corazon... sobre todo las ultimas abiertas, con el sufrimiento de mi madre, no parece que hayan causado estragos de importancia. Casi a empujones y aun a medio vestir salgo de alli, (supongo) que con una enfermera: me pesa, mide y deja con alguien que me pregunta afanoso por unas letras (lejisimos para mi gusto) que apenas veo ... y mucho menos distingo: un desastre; arrugar conjuntamente nariz y ojos es suficiente para que, sin haber abierto la boca, me pida poner las gafas: ahora si... todo en orden. Rapidamente me enseña un cuaderno que ya tiene alli dispuesto para preguntarme por unos numeritos en colores... sin problema: es obvio que no soy daltonica asi pues apenas se regodea con la prueba... y firma de control al canto. Sin darme un respiro "me secuestran" para encerrar en una especie de pecera, aislada del mundanal ruido, con unos cascos antiguos de la mano... aunque no importa pues, evidentemente, no son para escuchar musica. Segun lo acordado, pulso "la pera" cada vez que oigo un pitido... pero salgo ligeramente preocupada pues tan solo percibi dos, aunque me tranquiliza saber, por boca del AME que me atiende, que la prueba esta perfecta: bienvenida esa otra firmita mas.
Vamos terminando. Toca contestar una serie de preguntas que apenas he de pensar para responder: "eres alergica a algo?", "has tenido alguna operacion quirurgica?", "has tomado medicacion ultimamente??", para ir subiendo de tono paulatinamente... "cuando has bebido alcohol por ultima vez?", "cuanto??", "fumas?", "porros??", un amenazante "firmarias una autorizacion para test de drogas?" que ahi queda (supongo) por la rotundidad de mi respuesta afirmativa... y cosas por el estilo que terminan por hacerme levantar las cejas; a este paso no me extrañaria que me pregunte si tambien soy aficionada al balconing. Las de psiquiatria me cuestan algo mas: "que prefieres ser alcon o leon??" contestaremos alcon... por aquello de volar pero reconozco que nunca he sabido correctamente cuales son las reglas de este "juego". Unos cuantos minutos despues de las diez (zulu) una chica tambien de bata blanca, con todos mis papeles de la mano y mirando fijamente la pantalla de un ordenador, confirma verbalmente mis datos personales anticipandome que en ocho dias recibire por correo el resultado de los analisis... mi ansiado CIMA 2 y lo mejor de todo: nada menos que sesenta meses de tranquilidad... WOW!!. A estas horas ya si que hay hambre: devoro un cafe y una napolitana que me entran de lujo... como si llevase dias sin comer. Cojo metro y autobus para volver a "mi" casa; es en este ultimo en el que se dispara mi vena hipocondriaca y empiezo a darle vueltas: "como estaran las plaquetas??... y los revoltosos linfocitos??... ay Dios mio, el ultimo cubata me habra subido las endemoniadas transaminasas??... seria yo la musa de Juan Luis Guerra en aquella famosa cancion de "la bilirubina??". Por fin me bajo del 75 una parada antes de lo habitual: a la misma puerta de Mingo, no hace tantisimo calor como esperaba... aun con sabor a cafe, me regalo una caña y un chorizo a la sidra para desterrar todos esos pensamientos. Ahora si: empieza lo bueno...
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