
Acabo d regresar d pasar 4 dias "familiares"... en el curro. Quiza pueda resultaros contradictorio lo d la "familiaridad" en el tajo, pero hay trabajos en los q podriamos decir q estas cosas van intrinsecamente unidas. Sin conocerlo d primera mano, y arriesgandome a equivocarme, diria q probablemente tambien les sucedera a los marinos... y, por suerte o desgracia, a otros muchos profesionales
Como muestra un boton:
Un dia cualquiera d esos a los q me refiero podria empezar en una habitacion d hotel, cuando suena mi despertador, por ejemplo, a las 5:00; seguramente a esa hora ya puedes escuchar las duchas d los otros miembros d la tripulacion pues solemos estar todos en habitaciones contiguas. Tan contiguas y tan "indiscretas" q procuras evitar hablar desde ellas por telefono con... nadie, para no ser el tema d conversacion a partir del dia siguiente. Te disfrazas y recoges rapidamente todos los enseres q la noche anterior has depositado estrategicamente para perder el minimo tiempo posible al levantarte. En poco mas de 20 minutos estas preparada (bueno, todo lo preparada q se puede estar en ese tiempo y a esas horas), has recogido el champu, cepillo, cargador d movil, pijama, etc etc... Con el paso d los años he conseguido un control mental bastante bueno para recordar d carrerilla todos los bartulos a guardar; aunq aun asi, en ocasiones, acabas por despistarte algo; sobre todo si no tienes la cabeza bien puesta ese dia... cosa q a mi me ocurre con frecuencia ultimamente.
Cierro la maleta y bajo: son las 5:25... no esta nada mal. Alli, en el comedor, ya encuentro algunos compañer@s mas madrugadores q yo, dando buena cuenta d un humeante cafe con tostadas. Estamos "solos" en ese lugar q (intuyes) en otra ocasion y a otras horas se encontraria abarrotado d ingleses o alemanes haciendo cola por este misero desayuno. Sin pausa, los q pueden, rellenan el estomago (yo soy incapaz d tragar a esas horas) y pocos minutos despues nos encontramos dejando las llaves en recepcion y tirando d maleta hacia la furgo q nos traslada, por calles oscuras y desiertas, al aeropuerto.
En este, parece q reina mas actividad q en la propia ciudad q acabamos d dejar atras. No son ni las 6:15 y ya puedes observar carreras d la gente hacia los mostradores y puertas. Damos asi comienzo, entonces, a lo q llamamos el "turno frio" por razones obvias (toca calentar el avion...). Embarcamos y volando.... a Barajas. Hoy mandamos las aguedas: a veces somos mayoria d mujeres pero en contadisimas ocasiones... el capi tambien es d las nuestras. Es fantastico: solo dos hombres (el segundo y otro tcp)... los pobres...
El siguiente salto es Dusseldorf (DUS). Alli llegamos con una niebla tremenda, con una visibilidad (casi) en minimos, con las fichas d Colonia, Frankfurt y hasta Bruselas, revoloteando por la cabina... por si las moscas. Pero por fin, poco antes d las 13:00 ya estamos recogiendo las llaves d nuestra nueva habitacion de hotel en nuestra nueva ciudad: el tiempo justo para cambiarte y asear un poco y volver a bajar con tu "familia" para buscar donde comer. En otros lugares es facil pero este no es destino habitual y, por lo tanto, habremos d indagar un poco. Paseando por la orilla del rhin y observando las dificultosas maniobras d los "mercantes" en las corrientes d ese caudaloso rio nos dirigimos, todos ya totalmente desuniformados y mostrando nuestra autentica imagen y personalidad, en busca d ese lugar donde comer... yo ya desfallezco. Mientras, hablamos d todo: del lugar, d television, d musica, incluso d algun q otro compañer@ y, como no, d la Compañia (con C mayuscula). Y como, independientemente d como se vista, la figura del comandante "siempre" esta flotando en el ambiente, pues normalmente acabamos en el restaurante q a el (ella en este caso) mas le agrada: hoy toca uno salchichero q, al menos, tiene la carta en ingles. En cualquier caso, siempre sueles comer en lugares muy normalitos y sencillos.
Despues d la apetecible comida nos vamos paseando con direccion al hotel en donde, seguramente, nos disgregaremos: unos continuaran con el paseo, otros se echaran la siesta o iran a curiosear cualquier centro comercial. De camino, hoy, hacemos stop en una panaderia cuya dependienta habla, unicamente, aleman asi q no tenemos mas remedio q poner en practica nuestras dotes mimicas para indicarla lo q queremos.
Entretanto, se echa la tarde encima y se esta levantando "el norte"; mañana, posiblemente, tendremos niebla para salir. Nos hacemos tantas preguntas ¿Tocara deshielo? ¿saldremos en hora?... pero no merece la pena pensarlo. Lo unico q sabemos es q mañana sera un dia muy parecido al d hoy y da gracias d q, al menos, sabes con quien vas a compartirlo.
Cada uno d nosotros es un mundo pero si hay algo q todos compartimos, es nuestro deseo a q estos dias transcurran rapido y vernos, de nuevo, en casa... disfrutando d nuestras pequeñas cosas y magicos momentos... cuando estos suceden... y no se tuercen