
Pues si... y, aunque soy muy soñadora, este relato es completamente veridico. En el fondo todo empezo a fraguarse en un año muy especial en todos los sentidos: tanto por lo bueno como por lo malo. En año en el que se "fue" mi padre sin (apenas) poderme despedir de el; el mismo año en el que conoci a una persona increiblemente bella, por dentro y por fuera, que me cautivo, enamoro... y posteriormente abandono; el año en el que una amiga de toda la vida desaparecia de mi vida sin apenas decir"adios"; el año en el que me hicieron fija; el año en el que Suki (mi 4x4) aparecio en mi vida (suelo poner nombre a todo) y el año en el que sucedio esto, ademas de jurar no volver a montar en ferry... en el que tras un eterno, espantoso y movido viaje por mar y tierra consegui llegar a la capital del reino.
Pese a todo lo negativo sucedido en los meses anteriores, arribe con mucha ilusion por enseñar a todo el mundo mi reciente adquisicion: un Suzuki Samurai negro de segunda mano, aunque matriculado alla por el año 93... impecable de estado y aspecto. Tanto cariño le cogi desde el primer dia en que me subi a el, que lo primero... y ultima cosa que hacia en el dia, ya en casa de mi madre, era... mirarle por la ventana, comprobar que seguia estando integro y, de paso, sonreir observando la atencion con que le fisgoneaban algunos de los paseantes. Y fue en uno de esos dias, tras una llamada telefonica, cuando comenzaron a gestarse esos "Sanfermines": era mi tia "A" que iba a hacer una visita a mi madre aquella misma tarde. Alli se presento con Carmen, mi prima... nos pusimos contentisimas de volver a vernos pues (ya lo habreis leido por el blog en alguna ocasion) hemos sido siempre, ademas, buenisimas amigas. Asi pues, mientras nuestras respectivas madres cotorreaban a sus anchas, yo la invite a bajar para presumir de coche; la gusto mucho y es mas: me dijo que al llegar le habia llamado mucho la atencion... Teniendo en cuenta que su padre (mi tio), cazador y pescador de pro, ya tenia hace mil años un Nissan Patrol en el que nos llevaba muchas veces al campo... ya imaginaba de antemano su respuesta a la que fue mi siguiente sugerencia: "te apetece si nos hacemos uno de estos dias una excursion con el coche por el campo??". Aun con el consiguiente aviso de que apenas habia llegado yo a utilizarlo fuera de carretera y mi intencion de ir por caminitos faciles, se le ilumino la cara. No falto un minuto para quedar dia y hora... en que me presente en su casa para recogerla y alli estaba esperando, con sus otras dos hermanas!!! radiantes de felicidad... y los bocatas preparados!!! Muy temprano, por la mañana, de alli salimos las 4 por carretera, en direccion a la provincia de Avila, sin posibilidad alguna de exceder los limites de velocidad, montando caravanas y siendo adelantadas, una y otra vez, por varios prisillas que con descarada curiosidad miraban. Tal es asi que una vez en Guadarrama decidimos desviarnos hacia El Escorial para intentar conectar con otras carreteras menos transitadas y poder disfrutar tambien del paisaje. Hasta abandonar temporalmente el asfalto hubo de todo: obras, valles, monasterios, pinares... y hasta antenas de la agencia espacial europea.
En el pantano del Burguillo comenzaba el "off-road". El lugar no fue elegido por casualidad sino atendiendo a nuestro conocimiento de la zona despues de haber disfrutado alli de tantos y tantos veranos. Comenzamos entrando por una espaciosa, aunque bacheada, pista por la que comenzamos a transitar. En un momento dado, Carmen me señala un regato cargadito de agua... protesto porque no quiero salirme de las zonas autorizadas... pero observo que no voy a ser la primera (ni supongo que la ultima) que lo haga asi que (protestando ahora ellas) desembarcamos a mis otras dos primas para que saquen la foto (y por lo que pueda pasar jeje). Despues de cruzarlo continuamos por la pista en direccion a la cola del pantano hasta que Carmen vuelve a solicitar mi atencion señalando una suave bajada, hacia el agua, de arena plagada de piedras y empiezo a darme cuenta de la realidad de la situacion... de que la idea que yo tenia para la excursion no es precisamente la misma que la de mi prima!!. Comienza el "momento descojone" cuando me detengo y apeo del coche por un momento para girar, tal y como me habian enseñado a hacer, las palomillas que proporcionan traccion, tambien, a las ruedas delanteras. Mientras lo hago anoto mentalmente el error anterior: entrar en el arroyo sin haberlo bloqueado antes pq mira que si se queda clavado y me toca hacerlo en mitad del agua!! asi que para evitar nuevos despistes me propongo dejarlo ya en esa posicion hasta que finalice la excursion. Desde alli subimos, por un estrecho camino hasta Las POZAS; un lugar en el que nuestros ojos disfrutan de unas pequeñas charcas, entre rocas, de agua cristalina y una pradera verde que, junto con el sol y temperatura del momento, invitan a sacar la mochila y comenzar a dar buena cuenta de los bocatas que mis primas han tenido a bien preparar.
Una vez recogido todo, y volviendo por donde habiamos subido, seguimos por la amplia pista hasta dar con el pueblo de San Bartolome de Pinares. Aun no era la hora de comer pero las mochilas ya estabann vacias asi que triunfo con rotundidad la mocion de comprar, en uno de los bares, un par de tortillas de patata y dos barras de pan... Continuamos por el asfalto hasta el bonito pueblo de Navaluenga; buscabamos algo muy concreto: la ermita de la virgen del Espino en la cima de un monte, justo en las estribaciones de Gredos Fiandonos de nuestra memoria salimos del pueblo tomando un camino de piedras... a ninguna parte: una estrecha e incomoda trialera que nos hacia botar a todas haciendose imprescindible una mano en el techo para evitar coscorrones. Aburridas de tanto brinco y despues de exajeradas (y agotadoras) maniobras "marchalante-marchatras" conseguimos dar la vuelta y retomar el camino hasta el pueblo. Alli tomamos la decision mas inteligente de aquel dia: preguntar... y alli mismo, en la carretera, abordamos a un hombre en un tractor que, rapidamente, nos explico el camino.
Y siguiendo sus instrucciones abordamos una nueva pista, casi tan ancha como la primera del dia pero bastante mas desvencijada que subia hacia una montaña. Una vez en el camino, y segun el tractorista, tan solo un cruce nos separaria de la ermita; por una vez atinamos a cogerlo correctamente y aunque cada vez mas nevado, en poco tiempo conseguiamos detener el motor en una gran explanada, rodeada de picos tambien nevados y unos metros mas alla la pequeña capilla (cerrada) que daba nombre al lugar. Al sol y resguardo del viento, sentadas en una gran lancha, nos tomamos las tortillas... que nos saben a gloria. Satisfechas y cansadas, decidimos regresar a la capital por la carretera de los pantanos pero antes parar en un bar para tomar un cafe y estirar las piernas dando un paseo por los alrededores del embalse del Burguillo: la jornada habia sido de muchas horas en coche y, dependiendo del trafico, aun nos quedaria alguna otra mas.
Asi pues, paramos en un bar entre la carretera y el agua, al lado de un grupo de moteros sentados en un banco a la misma puerta del establecimiento pero antes de entrar, procurando aprovechar al maximo las horas de sol, tomamos andando un camino de tierra que iba, practicamente, paralelo al agua y a una pequeña "playa"; las cuatro charlando animadamente... un paseo llano y agradable: quien nos iba a decir que aun nos quedaba vivir la experiencia mas intensa. No sabria decir cuanto tiempo pasaria hasta que decidimos regresar y tomar, ahora ya si, el cafe... cuando aparece por el camino, a toda velocidad, un todoterreno azul levantando una gran polvareda de arena del que se apea, unos metros mas alante, un hombre bajito vestido con un mono azul al que no prestamos la menor atencion hasta que... a la vuelta de una curva observamos con horror un monton de vacas que avanzaban por el camino en direccion nuestra. Nos detuvimos y cuando miramos hacia atras vimos al "pitufo" del 4x4 "regando" el camino (supongo) que con pienso para ellas. No tardamos mucho en evaluar las situacion: a un lado el agua, al otro la verja de una finca y delante una inmensa manada de vacas que avanza con decision y rapidez. Debe ser bastante evidente que dudamos porque escuchamos nitidamente al vaquero gritar: "no hacen nada"... y allii nos quedamos las 4, petrificadas, cubriendonos inicialmente las espaldas las unas a las otras. Comienzan a pasar a escasos metros de nuestro lado; en mi cabeza se juntan los lamentos de mi prima "L" (entonces de unos 20 años) repitiendo una y otra vez "que hacemos?que hacemos?" con las voces del vaquero "no hacen nada"... mientras yo me entrego a disquisiciones filosoficas sobre la inutilidad de la formación en situaciones "limite": muchas horas de CRM, mucho ejercicio de rescate en agua y supervivencia, mucha RCP, demasiadas horas entretenida con factores humanos... pero no soy capaz de aportar soluciones para salir del medio de una manada de vacas!!!. El sonido de los cencerros no hace sino mas tenebroso aun, si cabe, la atmosfera... tanto que estamos a punto de llorar. Los minutos se convierten en horas mientras vemos (y sentimos) pasar a los animales demasiado cerca; afortunadamente parecen distraidas y nos ignoran por completo... en el fondo no me extraña pues supongo que estamos tan rigidas que parecemos postes telefonicos.
Hasta que silenciosamente, con la punta del dedo indice, Carmen se chiva de la presencia de un ternero negro que nos mira con curiosidad desde la orilla, pegado al agua. Con la cabeza erguida, pero sin perdernos de vista, avanza y se detiene... avanza y se detiene... una y otra vez. Apenas tiene unos incipientes cuernos, pero el tamaño de su hocico me horroriza... y si cada dia me sorprende el del descarado Aras... pues no quiero ni pensar en las posibilidades de este que, supongo, sufiente como para hacernos dar volatines a las cuatro juntas. Ya, a unos pocos metros por delante de nosotras, el torete comienza a rascar el suelo con una pata y a mover, de arriba a abajo la testa: poco mas habia que decir. Sin decir a la de tres y con asombrosa sincronia tomamos la segunda decision afortunada del dia: echar a correr en la direccion opuesta: alli comienza mi SanFermin particular (afortunadamente sin publico) y mi carrera mas alocada imaginando ya, a toda la manada, galopando y resoplando detras nuestra; los 50 metros mas largos de mi vida. Al vernos, con asombro el vaquero cambia su "no hacen nada" por un "para aca no... que ellas vienen hacia mi". Nos dio igual: en un pis pas estabamos alli... algo mas tranquilas con el TT azul, por delante, a modo de burladero. No tardamos demasiado en pensar en la posibilidad de haber hecho el ridiculo, teniendo en cuenta las risas del vaquero y que el novillo seguia alli, en el mismo lugar y posicion, supongo que mirandonos (si cabe) con mas curiosidad aun.
Y sin otorgar, al hombre, la mas minima posibilidad de negociacion nos distribuimos entre el pickup lleno de sacos y el propio coche para que nos sacase de aquella supuesta playa convertida en ruedo improvisado. Volvimos a cruzar entre medias de la manada, esta vez si, en la seguridad del vehiculo y el terco novillo sin perder detalle de la jugada. Ya, a pocos metros de donde echamos a correr, un perro "recogiendo" a las vacas despistadas y una mujer armada de un palo largo, levantandolo a nuestro paso a modo de saludo, con una gran sonrisa. COn la epica frase "el miedo es libre" y un "que os vaya bien" nos bajamos del vehiculo bajo la atenta mirada de los mismos moteros que, imagino, acabarian haciendo una porra con el "que les habra pasado". Ya en el bar, el ambiente entre nosotras se cortaba con cuchillo; tan entregadas a nuestros propios pensamientos que nos acabamos el cafe rapidamente. Instantes antes de volver se notaba raro el ambiente: desbloqueo las palomillas de la traccion pero ya no hay momento descojone... tan solo alguna estupida sonrisa en el rostro de un motero. Iniciamos asi el regreso, en silencio... aunque poco a poco vamos recuperando... no se si la confianza... o la capacidad de hablar. Hoy, cuando recordarmos aquel dia, nos reimos como locas pero nunca nunca nunca se me olvidara, y mucho menos cuando estoy lejos... "el dia que corri en los Sanfermines" Siempre me agradara recordarlo
Pese a todo lo negativo sucedido en los meses anteriores, arribe con mucha ilusion por enseñar a todo el mundo mi reciente adquisicion: un Suzuki Samurai negro de segunda mano, aunque matriculado alla por el año 93... impecable de estado y aspecto. Tanto cariño le cogi desde el primer dia en que me subi a el, que lo primero... y ultima cosa que hacia en el dia, ya en casa de mi madre, era... mirarle por la ventana, comprobar que seguia estando integro y, de paso, sonreir observando la atencion con que le fisgoneaban algunos de los paseantes. Y fue en uno de esos dias, tras una llamada telefonica, cuando comenzaron a gestarse esos "Sanfermines": era mi tia "A" que iba a hacer una visita a mi madre aquella misma tarde. Alli se presento con Carmen, mi prima... nos pusimos contentisimas de volver a vernos pues (ya lo habreis leido por el blog en alguna ocasion) hemos sido siempre, ademas, buenisimas amigas. Asi pues, mientras nuestras respectivas madres cotorreaban a sus anchas, yo la invite a bajar para presumir de coche; la gusto mucho y es mas: me dijo que al llegar le habia llamado mucho la atencion... Teniendo en cuenta que su padre (mi tio), cazador y pescador de pro, ya tenia hace mil años un Nissan Patrol en el que nos llevaba muchas veces al campo... ya imaginaba de antemano su respuesta a la que fue mi siguiente sugerencia: "te apetece si nos hacemos uno de estos dias una excursion con el coche por el campo??". Aun con el consiguiente aviso de que apenas habia llegado yo a utilizarlo fuera de carretera y mi intencion de ir por caminitos faciles, se le ilumino la cara. No falto un minuto para quedar dia y hora... en que me presente en su casa para recogerla y alli estaba esperando, con sus otras dos hermanas!!! radiantes de felicidad... y los bocatas preparados!!! Muy temprano, por la mañana, de alli salimos las 4 por carretera, en direccion a la provincia de Avila, sin posibilidad alguna de exceder los limites de velocidad, montando caravanas y siendo adelantadas, una y otra vez, por varios prisillas que con descarada curiosidad miraban. Tal es asi que una vez en Guadarrama decidimos desviarnos hacia El Escorial para intentar conectar con otras carreteras menos transitadas y poder disfrutar tambien del paisaje. Hasta abandonar temporalmente el asfalto hubo de todo: obras, valles, monasterios, pinares... y hasta antenas de la agencia espacial europea.
En el pantano del Burguillo comenzaba el "off-road". El lugar no fue elegido por casualidad sino atendiendo a nuestro conocimiento de la zona despues de haber disfrutado alli de tantos y tantos veranos. Comenzamos entrando por una espaciosa, aunque bacheada, pista por la que comenzamos a transitar. En un momento dado, Carmen me señala un regato cargadito de agua... protesto porque no quiero salirme de las zonas autorizadas... pero observo que no voy a ser la primera (ni supongo que la ultima) que lo haga asi que (protestando ahora ellas) desembarcamos a mis otras dos primas para que saquen la foto (y por lo que pueda pasar jeje). Despues de cruzarlo continuamos por la pista en direccion a la cola del pantano hasta que Carmen vuelve a solicitar mi atencion señalando una suave bajada, hacia el agua, de arena plagada de piedras y empiezo a darme cuenta de la realidad de la situacion... de que la idea que yo tenia para la excursion no es precisamente la misma que la de mi prima!!. Comienza el "momento descojone" cuando me detengo y apeo del coche por un momento para girar, tal y como me habian enseñado a hacer, las palomillas que proporcionan traccion, tambien, a las ruedas delanteras. Mientras lo hago anoto mentalmente el error anterior: entrar en el arroyo sin haberlo bloqueado antes pq mira que si se queda clavado y me toca hacerlo en mitad del agua!! asi que para evitar nuevos despistes me propongo dejarlo ya en esa posicion hasta que finalice la excursion. Desde alli subimos, por un estrecho camino hasta Las POZAS; un lugar en el que nuestros ojos disfrutan de unas pequeñas charcas, entre rocas, de agua cristalina y una pradera verde que, junto con el sol y temperatura del momento, invitan a sacar la mochila y comenzar a dar buena cuenta de los bocatas que mis primas han tenido a bien preparar.
Una vez recogido todo, y volviendo por donde habiamos subido, seguimos por la amplia pista hasta dar con el pueblo de San Bartolome de Pinares. Aun no era la hora de comer pero las mochilas ya estabann vacias asi que triunfo con rotundidad la mocion de comprar, en uno de los bares, un par de tortillas de patata y dos barras de pan... Continuamos por el asfalto hasta el bonito pueblo de Navaluenga; buscabamos algo muy concreto: la ermita de la virgen del Espino en la cima de un monte, justo en las estribaciones de Gredos Fiandonos de nuestra memoria salimos del pueblo tomando un camino de piedras... a ninguna parte: una estrecha e incomoda trialera que nos hacia botar a todas haciendose imprescindible una mano en el techo para evitar coscorrones. Aburridas de tanto brinco y despues de exajeradas (y agotadoras) maniobras "marchalante-marchatras" conseguimos dar la vuelta y retomar el camino hasta el pueblo. Alli tomamos la decision mas inteligente de aquel dia: preguntar... y alli mismo, en la carretera, abordamos a un hombre en un tractor que, rapidamente, nos explico el camino.
Y siguiendo sus instrucciones abordamos una nueva pista, casi tan ancha como la primera del dia pero bastante mas desvencijada que subia hacia una montaña. Una vez en el camino, y segun el tractorista, tan solo un cruce nos separaria de la ermita; por una vez atinamos a cogerlo correctamente y aunque cada vez mas nevado, en poco tiempo conseguiamos detener el motor en una gran explanada, rodeada de picos tambien nevados y unos metros mas alla la pequeña capilla (cerrada) que daba nombre al lugar. Al sol y resguardo del viento, sentadas en una gran lancha, nos tomamos las tortillas... que nos saben a gloria. Satisfechas y cansadas, decidimos regresar a la capital por la carretera de los pantanos pero antes parar en un bar para tomar un cafe y estirar las piernas dando un paseo por los alrededores del embalse del Burguillo: la jornada habia sido de muchas horas en coche y, dependiendo del trafico, aun nos quedaria alguna otra mas.
Asi pues, paramos en un bar entre la carretera y el agua, al lado de un grupo de moteros sentados en un banco a la misma puerta del establecimiento pero antes de entrar, procurando aprovechar al maximo las horas de sol, tomamos andando un camino de tierra que iba, practicamente, paralelo al agua y a una pequeña "playa"; las cuatro charlando animadamente... un paseo llano y agradable: quien nos iba a decir que aun nos quedaba vivir la experiencia mas intensa. No sabria decir cuanto tiempo pasaria hasta que decidimos regresar y tomar, ahora ya si, el cafe... cuando aparece por el camino, a toda velocidad, un todoterreno azul levantando una gran polvareda de arena del que se apea, unos metros mas alante, un hombre bajito vestido con un mono azul al que no prestamos la menor atencion hasta que... a la vuelta de una curva observamos con horror un monton de vacas que avanzaban por el camino en direccion nuestra. Nos detuvimos y cuando miramos hacia atras vimos al "pitufo" del 4x4 "regando" el camino (supongo) que con pienso para ellas. No tardamos mucho en evaluar las situacion: a un lado el agua, al otro la verja de una finca y delante una inmensa manada de vacas que avanza con decision y rapidez. Debe ser bastante evidente que dudamos porque escuchamos nitidamente al vaquero gritar: "no hacen nada"... y allii nos quedamos las 4, petrificadas, cubriendonos inicialmente las espaldas las unas a las otras. Comienzan a pasar a escasos metros de nuestro lado; en mi cabeza se juntan los lamentos de mi prima "L" (entonces de unos 20 años) repitiendo una y otra vez "que hacemos?que hacemos?" con las voces del vaquero "no hacen nada"... mientras yo me entrego a disquisiciones filosoficas sobre la inutilidad de la formación en situaciones "limite": muchas horas de CRM, mucho ejercicio de rescate en agua y supervivencia, mucha RCP, demasiadas horas entretenida con factores humanos... pero no soy capaz de aportar soluciones para salir del medio de una manada de vacas!!!. El sonido de los cencerros no hace sino mas tenebroso aun, si cabe, la atmosfera... tanto que estamos a punto de llorar. Los minutos se convierten en horas mientras vemos (y sentimos) pasar a los animales demasiado cerca; afortunadamente parecen distraidas y nos ignoran por completo... en el fondo no me extraña pues supongo que estamos tan rigidas que parecemos postes telefonicos.
Hasta que silenciosamente, con la punta del dedo indice, Carmen se chiva de la presencia de un ternero negro que nos mira con curiosidad desde la orilla, pegado al agua. Con la cabeza erguida, pero sin perdernos de vista, avanza y se detiene... avanza y se detiene... una y otra vez. Apenas tiene unos incipientes cuernos, pero el tamaño de su hocico me horroriza... y si cada dia me sorprende el del descarado Aras... pues no quiero ni pensar en las posibilidades de este que, supongo, sufiente como para hacernos dar volatines a las cuatro juntas. Ya, a unos pocos metros por delante de nosotras, el torete comienza a rascar el suelo con una pata y a mover, de arriba a abajo la testa: poco mas habia que decir. Sin decir a la de tres y con asombrosa sincronia tomamos la segunda decision afortunada del dia: echar a correr en la direccion opuesta: alli comienza mi SanFermin particular (afortunadamente sin publico) y mi carrera mas alocada imaginando ya, a toda la manada, galopando y resoplando detras nuestra; los 50 metros mas largos de mi vida. Al vernos, con asombro el vaquero cambia su "no hacen nada" por un "para aca no... que ellas vienen hacia mi". Nos dio igual: en un pis pas estabamos alli... algo mas tranquilas con el TT azul, por delante, a modo de burladero. No tardamos demasiado en pensar en la posibilidad de haber hecho el ridiculo, teniendo en cuenta las risas del vaquero y que el novillo seguia alli, en el mismo lugar y posicion, supongo que mirandonos (si cabe) con mas curiosidad aun.
Y sin otorgar, al hombre, la mas minima posibilidad de negociacion nos distribuimos entre el pickup lleno de sacos y el propio coche para que nos sacase de aquella supuesta playa convertida en ruedo improvisado. Volvimos a cruzar entre medias de la manada, esta vez si, en la seguridad del vehiculo y el terco novillo sin perder detalle de la jugada. Ya, a pocos metros de donde echamos a correr, un perro "recogiendo" a las vacas despistadas y una mujer armada de un palo largo, levantandolo a nuestro paso a modo de saludo, con una gran sonrisa. COn la epica frase "el miedo es libre" y un "que os vaya bien" nos bajamos del vehiculo bajo la atenta mirada de los mismos moteros que, imagino, acabarian haciendo una porra con el "que les habra pasado". Ya en el bar, el ambiente entre nosotras se cortaba con cuchillo; tan entregadas a nuestros propios pensamientos que nos acabamos el cafe rapidamente. Instantes antes de volver se notaba raro el ambiente: desbloqueo las palomillas de la traccion pero ya no hay momento descojone... tan solo alguna estupida sonrisa en el rostro de un motero. Iniciamos asi el regreso, en silencio... aunque poco a poco vamos recuperando... no se si la confianza... o la capacidad de hablar. Hoy, cuando recordarmos aquel dia, nos reimos como locas pero nunca nunca nunca se me olvidara, y mucho menos cuando estoy lejos... "el dia que corri en los Sanfermines" Siempre me agradara recordarlo
4 Non Blondes -


13 comentarios:
Princesa sin conocer ese lugar físicamente he estado allí por lo bien que lo has descrito, eso si yo no he pasado miedo con las vacas, al contrario al leerlo me he reído, Vaya cuatros más valiente en? Divertido post
Miedito pal cuerpo que me dan las manadas de bichos, los que sean, pero ha estado divertido, sí. Me gustan los todoterrenos, alguna vez he pensado tener uno y al final nada.
Besos
PD: ¿Recursos humanos yo? vas apañada, frío frío helao
AAiinssss que historietas te pasan!!!!.. fijo que despues del viaje, no han vuelto aviajar en tu suki!! ¿¿o si???.. jaa jaa jaaaa
besazooo sonorooo de los tuyos!!!!
jajajaj, dios mío!! que bien me lo he pasado leyendo esto,jajaja. Es que me imagino la situación como si la estuviera viviendo...
GRande la mujer del palo!! Que cierto q el miedo es libre y la de tonterías q nos hace hacer. Me ha encantado. Chapó!
jajajajjajajajajajaja me partoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!! ajjajajajajajaja muy bueno niña, me pasa a mi y me da un chungo!!! si alguna vez voy para allá tomaré precauciones :S
Pues si princesa: cada cual mas valiente. Ya me hubiese gustado q hubieseis estado ahi vosotras tambien, de reporteras graficas... hubiese quedado mucho mejor post. Besos sin cuernos
A mi tampoco me gustan nada las manadas Mibici, pero no se q sera peor... si eso o el verte sin salida. Voy d mal en peor no?? joer esta complicada la cosa!! Besos desde el trasportin
Pues solo Carmen Copo, pero mas q nada pq el coche no ha vielto a pisar aquellas tierras. Ten en cuenta q yo lo hice bien bien... las quejas al maestro vaquero. Besines con sabor a estola
Si si Pili... grande como su palo, pero si lo llegamos a saber hubiesemos corrido hacia alla en lugar de tirar para el coche pues era obvio q iban detras d la comida... pero quien sabia lo q nos esperaba mas alla!! Y si... con lo "espartano" q parecia el vaquero utilizo la frase correcta: "el miedo es libre"
Si Tanais: id por alli... os gustara muchisimo y son caminos facilones. A mi, particularmente, me gusto mas la subida a la virgen del Espino y dar un bonito paseo por la orilla del Alberche. Ya contareis vosotras alguna por si es menester para mi proxima vez!!
jejejejeje...te estoy imaginando enteramente..jajajaj
bsss
...por cierto... la foto no me gustaaa ennn...esq eso de los torooosss no es mi fuerteXDD...pero tu post una deliciaaXDD
No te gusta la foto del torete tocaya?? pero si tiene una cara bien simpatica jejeje; pues yo creo q menos los cuernos... todo lo demas era igual jajaja. En el fondo como tantas otras cosas: en el momento crees morir... pero despues t ries. y si llegas a estar me abrazo a ti xxxDDD!! besetes sin cuernos
XDD..bsss
q te muerdo!! ñamñamñam
Jajjajajaja! Menuda historia!
Si elena, gran historia... pero ahora: recordada desde la lejania del tiempo!
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