miércoles, 27 de febrero de 2008

Esos dias "familiares"

Acabo d regresar d pasar 4 dias "familiares"... en el curro. Quiza pueda resultaros contradictorio lo d la "familiaridad" en el tajo, pero hay trabajos en los q podriamos decir q estas cosas van intrinsecamente unidas. Sin conocerlo d primera mano, y arriesgandome a equivocarme, diria q probablemente tambien les sucedera a los marinos... y, por suerte o desgracia, a otros muchos profesionales

Como muestra un boton:
Un dia cualquiera d esos a los q me refiero podria empezar en una habitacion d hotel, cuando suena mi despertador, por ejemplo, a las 5:00; seguramente a esa hora ya puedes escuchar las duchas d los otros miembros d la tripulacion pues solemos estar todos en habitaciones contiguas. Tan contiguas y tan "indiscretas" q procuras evitar hablar desde ellas por telefono con... nadie, para no ser el tema d conversacion a partir del dia siguiente. Te disfrazas y recoges rapidamente todos los enseres q la noche anterior has depositado estrategicamente para perder el minimo tiempo posible al levantarte. En poco mas de 20 minutos estas preparada (bueno, todo lo preparada q se puede estar en ese tiempo y a esas horas), has recogido el champu, cepillo, cargador d movil, pijama, etc etc... Con el paso d los años he conseguido un control mental bastante bueno para recordar d carrerilla todos los bartulos a guardar; aunq aun asi, en ocasiones, acabas por despistarte algo; sobre todo si no tienes la cabeza bien puesta ese dia... cosa q a mi me ocurre con frecuencia ultimamente.

Cierro la maleta y bajo: son las 5:25... no esta nada mal. Alli, en el comedor, ya encuentro algunos compañer@s mas madrugadores q yo, dando buena cuenta d un humeante cafe con tostadas. Estamos "solos" en ese lugar q (intuyes) en otra ocasion y a otras horas se encontraria abarrotado d ingleses o alemanes haciendo cola por este misero desayuno. Sin pausa, los q pueden, rellenan el estomago (yo soy incapaz d tragar a esas horas) y pocos minutos despues nos encontramos dejando las llaves en recepcion y tirando d maleta hacia la furgo q nos traslada, por calles oscuras y desiertas, al aeropuerto.

En este, parece q reina mas actividad q en la propia ciudad q acabamos d dejar atras. No son ni las 6:15 y ya puedes observar carreras d la gente hacia los mostradores y puertas. Damos asi comienzo, entonces, a lo q llamamos el "turno frio" por razones obvias (toca calentar el avion...). Embarcamos y volando.... a Barajas. Hoy mandamos las aguedas: a veces somos mayoria d mujeres pero en contadisimas ocasiones... el capi tambien es d las nuestras. Es fantastico: solo dos hombres (el segundo y otro tcp)... los pobres...

El siguiente salto es Dusseldorf (DUS). Alli llegamos con una niebla tremenda, con una visibilidad (casi) en minimos, con las fichas d Colonia, Frankfurt y hasta Bruselas, revoloteando por la cabina... por si las moscas. Pero por fin, poco antes d las 13:00 ya estamos recogiendo las llaves d nuestra nueva habitacion de hotel en nuestra nueva ciudad: el tiempo justo para cambiarte y asear un poco y volver a bajar con tu "familia" para buscar donde comer. En otros lugares es facil pero este no es destino habitual y, por lo tanto, habremos d indagar un poco. Paseando por la orilla del rhin y observando las dificultosas maniobras d los "mercantes" en las corrientes d ese caudaloso rio nos dirigimos, todos ya totalmente desuniformados y mostrando nuestra autentica imagen y personalidad, en busca d ese lugar donde comer... yo ya desfallezco. Mientras, hablamos d todo: del lugar, d television, d musica, incluso d algun q otro compañer@ y, como no, d la Compañia (con C mayuscula). Y como, independientemente d como se vista, la figura del comandante "siempre" esta flotando en el ambiente, pues normalmente acabamos en el restaurante q a el (ella en este caso) mas le agrada: hoy toca uno salchichero q, al menos, tiene la carta en ingles. En cualquier caso, siempre sueles comer en lugares muy normalitos y sencillos.

Despues d la apetecible comida nos vamos paseando con direccion al hotel en donde, seguramente, nos disgregaremos: unos continuaran con el paseo, otros se echaran la siesta o iran a curiosear cualquier centro comercial. De camino, hoy, hacemos stop en una panaderia cuya dependienta habla, unicamente, aleman asi q no tenemos mas remedio q poner en practica nuestras dotes mimicas para indicarla lo q queremos.

Entretanto, se echa la tarde encima y se esta levantando "el norte"; mañana, posiblemente, tendremos niebla para salir. Nos hacemos tantas preguntas ¿Tocara deshielo? ¿saldremos en hora?... pero no merece la pena pensarlo. Lo unico q sabemos es q mañana sera un dia muy parecido al d hoy y da gracias d q, al menos, sabes con quien vas a compartirlo.

Cada uno d nosotros es un mundo pero si hay algo q todos compartimos, es nuestro deseo a q estos dias transcurran rapido y vernos, de nuevo, en casa... disfrutando d nuestras pequeñas cosas y magicos momentos... cuando estos suceden... y no se tuercen

4 comentarios:

xavi dijo...

Me encanta que expliques la vida de una tripulación. Hasta que nacieron mis dos monstruitas hacía maquetas de aviones de guerra, sobre todo de la 2ª Guerra Mundial. Hace muchos años viniendo de Estambul me dejaron entrar en la cabina y aluciné.

un abrazo y cuando quieras por mí puedes seguir contando cosillas de "tu familia".

SaRiTiSiMa dijo...

gracias xavi pq a veces creo q me paso y soy pesada con mi trabajo pero es q, hoy por hoy, es lo unico q tengo. Al menos disfruto con el y no dudes q si un dia coincidimos "en el aire" volveras a alucinar en la cabina: pero esta vez con una cervecita fresca entre las manos. Y veras como, desde arriba, se ven los barcos y mares q tanto amas.

José Manuel dijo...

Siempre me ha parecido una profesión alucinante, y una maravilla poder conocer tantos países, hablar idiomas, no tener que hacer la cama, etc. pero leyendo tus comentarios, veo también el lado oscuro y triste, de estar lejos de la familia, los bufettes de los hoteles, los horarios, enfin, que ya os tengo un poco menos de envidia.
Besos y cuidate. Yo también quiero ver una cabina...así que ya te buscaré.

SaRiTiSiMa dijo...

A mi me encanta mi trabajo, pero como bien dices tambien tiene muchas sombras. A ver si coincidimos en un SVQ-BCN pq tienes asegurada cabina y cervecita (cacahuetes no, q no t gustan ehh)

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