El tiempo es oro cuando ejerces de turista; mas aun cuando lo haces a 6000 km de distancia y sabes que, seguramente, en un porron de años te dejas engañar por alguien... o no volveras a pisar por alli, asi pues
nuestras jornadas de "trabajo" eran intensas: entre idas y venidas (mas que pitos y flautas) unas 14 horas y los descansos cortos... pero efectivos. Al principio no era en absoluto complicado: la ilusion era inmensa, el jetlag nulo, las fuerzas integras... e incluso la meteorologia se mostro extremadamente venebola con nosotras; tal es asi q los primeros dias, incluso, no podia faltar una chaqueta en nuestra mochila para cuando caia la tarde... pero no siempre fue asi. Entonces la temperatura aun era muy agradable para patear la ciudad: con no mas de 22-23º y una brisa muy agradable cuando abordabamos la primera vez, un Lunes por la mañana, el ansiado Central Park a la altura de la W 86st en la que nos apeamos del metro. Sin lugar a dudas el dia mas agradable de todo el viaje; por todo y con diferencia del resto. El paseo iniciado buscando el famoso "lago Onassis" para comenzar a bordearlo por su derecha; no por nada en especial o mania persecutoria,
sino disciplinadas que somos tras observar la señalizacion existente a tal efecto... pero que casi todo el mundo parecia querer ignorar lo que nos ayudo infinito a tomar la decision, llegado el momento, de deshacer lo andado pues por alli habia mucha vuelta que dar y poco mas por descubrir... pero aun esperandonos muchisimo parque: tanto como para dar y tomar.
nuestras jornadas de "trabajo" eran intensas: entre idas y venidas (mas que pitos y flautas) unas 14 horas y los descansos cortos... pero efectivos. Al principio no era en absoluto complicado: la ilusion era inmensa, el jetlag nulo, las fuerzas integras... e incluso la meteorologia se mostro extremadamente venebola con nosotras; tal es asi q los primeros dias, incluso, no podia faltar una chaqueta en nuestra mochila para cuando caia la tarde... pero no siempre fue asi. Entonces la temperatura aun era muy agradable para patear la ciudad: con no mas de 22-23º y una brisa muy agradable cuando abordabamos la primera vez, un Lunes por la mañana, el ansiado Central Park a la altura de la W 86st en la que nos apeamos del metro. Sin lugar a dudas el dia mas agradable de todo el viaje; por todo y con diferencia del resto. El paseo iniciado buscando el famoso "lago Onassis" para comenzar a bordearlo por su derecha; no por nada en especial o mania persecutoria,
sino disciplinadas que somos tras observar la señalizacion existente a tal efecto... pero que casi todo el mundo parecia querer ignorar lo que nos ayudo infinito a tomar la decision, llegado el momento, de deshacer lo andado pues por alli habia mucha vuelta que dar y poco mas por descubrir... pero aun esperandonos muchisimo parque: tanto como para dar y tomar. De regreso, continuamos caminando despacito atraves de sus innumerables "paseos" para llegar a encontrarnos otro pequeñito lago repleto de tortugas y el Castillo de Beldevere a lo alto y que tan solo pudimos apreciar desde una especie de embarcadero situado frente a el. Afortunadamente (para mi) no nos detuvimos en el Museo Metropolitano pues despues de haber mirado (por fin) las guias sabiamos que cerraba los lunes asi que nuestro camino continuo "Down-Town" atraves del "verde", disfrutando de sus arboles, de los jardines, deleitandonos con los grupos de mamas-amigas haciendo footing (a buen ritmo) a la vez que empujando sus carritos de niño... asi como de las otras mamis, estas ya mas chupi-guay (luciendo mallas y cuerpazo la mayoria)... tambien junto con sus retoños y carrito pero siguiendo, en esta ocasion, las rigidas y extenuantes instrucciones de una preparadora fisica... montada en bicicleta claro!!. Objeto curioso de nuestras miradas era todo aquello que se movia alrededor de las numerosas zonas verdes que ibamos bordeando por el camino: ademas de dichas mamis, multitud de ardillas, grupos de escolares (aparentemente) preparando alguna obra de teatro, amigos jugando a lanzarse el disco, parejas bailando,
soñando... o simplemente acaramelados enamorados yaciendo al fresco del cesped. Sin sentir el mas minimo cansancio o aburrimiento no tardamos en llegar a "The Lake" en donde un grupillo de artistas trataba de inmortalizar con acuarela las inmensas vistas del lago, con los edificios al fondo, que desde alli se dominaban. Ademas de ver sobre un puente como disfrutaban del cachondeo de un paseo en barquita aquello que parecia un grupo de "teenagers" escolares femeninas, uniforme en ristre, algunas tratando de emular a los piratas mas temibles y otras, con las ropas bien bien recogidas tumbadas sobre la barca intentando acaparar todo el sol posible... mientras un policia con la moto aparcada a la sombra disfrutaba tambien de las "vistas": "enjoying??" le voceaba desde arriba, junto a nosotras, el Sheriff a una de las barquitas que pasaba precisamente por debajo nuestro y con una de ellas especialmente "entregada" a la generosidad del sol que mas calienta. Un (mas que) obvio "Sure!!", que salio sin irmutarse lo mas minimo de la maja tumbada e hizo sonreir y gesticular al hombre haciendo bastante evidente quien era el que mas "enjoy-aba" por alli.
Pese a la buena temperatura, a plena solana hacia calor con lo que sin detenernos ya demasiado, continuamos camino hacia la fuente de Bethesda;
para entonces ya comenzaba a hacer mella el cansancio por lo que tras divisar a lo lejos una especie de embarcadero y algo que parecia ser una terraza de bar nos dirigimos hacia alla, en donde pudimos disfrutar de un agradable reposo en la sombra, a la orilla del mismo, asi como de una fresquita y exquisita cerveza Heineken aunque cotizada a precio de oro y servida por alguien que, de alguna manera, termino por alterar (de alguna manera) el destino de mi perspectiva de observacion hacia las personas... determinado grupo de personas al menos y hacerme fijar... en lo que nunca antes me habia fijado, al menos de tursimo. Cuando por fin abandonamos aquel "refugio" se acercaba ya la hora de comer, el calor ahora si comenzaba a atizar fuerte y pusimos rumbo al ultimo destino planificado para la mañana: Strawberry Fields, el cutre homenaje a John Lennon, no nos entretuvo mucho mas de 5 minutos pues la decepcion fue unanime: no sabria decir muy bien el que... pero nos esperabamos bastante mas. Triste colofon para lo que, hasta entonces, estaba siendo el mejor dia del "sueño" y rematado por la desatinada decision de hacer caso a la guia y elegir para comer otro "clasico"cercano al lugar: el Gray's Papaya: poco mas que un "corner" sin puertas, ruidoso, con nada mas que echar a la boca que unos infames perritos calientes, de pie, con un calor del 7, haciendo contorsiones con el "bocao" y procurando no manchar... ni ser manchadas, todo ello con un inmenso cubo de basura bien pegado al culo: lo que nos hizo entender a la perfeccion el concepto de "comida rapida"!!! porque en poco mas de 15 minutos ya estabamos bajando la escalera del metro para nuestro siguiente destino: puerta sur de Central Park. Meeeec, error grave anotado: no se puede comer asi de mal, de incomodo y rapido cuando estas de turismo bajo el riesgo de convertir el dia en... inacabable; es importante para el exito del turista descansar, refrescar y recuperar.
A esas intempestivas horas el calor era ya casi por igual en el metro que en la calle: bastante acusado y eso que los termometros tan solo marcaban 88ºF o lo que es lo mismo: +/31º C (absolutamente nada para lo que seria dos dias despues: bastante mas de esa temperatura... pero a las 12 de la noche). Tras un escueto paseillo por la parte Sur del parque nos embobamos un poco con el clasico Hotel Plaza y ya, por fin si, dar totalmente rienda suelta a nuestro (mi) frikismo contenido hasta entonces, con la visita a la mas mitica Apple Store de la Gran Manzana . Cientos y cientos de Ipad gritando a voces "touch me touch me!!", esperando a ser catados por cualquiera, gentes y gentes de todo pelaje y aspecto pululando (aparentemente) sin sentido, hablando entre si o haciendo cola para llevarse uno de estos aparatitos: alli me enamore yo tambien, quedo un trocito de mi corazon en forma de Ipad, me "prometi" con el y pude poner, por fin, en marcha el plan "cutre-sorpresa" que nunca supe cual seria pero que, antes incluso, de poner pie en aquel mundo... ya llevaba idea de hacer y supuso en ciertos aspectos un punto de inflexion en mi viaje, me creo algun que otro sentimiento "confuso" ya de vuelta... y por ende, un pequeño pero justificado (y cariñoso) rapapolvo. Un rato de tiempo que pasamos bien entretenidas (sobre todo) las dos frikis: S y yo. Y de unas frikis a la otra, friki de los juguetes: de oca a oca... de la Apple, en unos mentros a FAO alucinando con pizarras "magicas" en las que pintar a colores sin ensuciarte, volando aviones que cual boomerang regresan a tus manos sin dar un solo paso, soñando con la magia de Harry Potter, o haciendo amago de dormir abrazadas a peluches de formas sugerentes, originales e inimaginables... incluso de palmera!!. Y que seria un viaje a NYC sin catar el fresco y babear sobre los escaparates de Tiffany's
para entonces ya comenzaba a hacer mella el cansancio por lo que tras divisar a lo lejos una especie de embarcadero y algo que parecia ser una terraza de bar nos dirigimos hacia alla, en donde pudimos disfrutar de un agradable reposo en la sombra, a la orilla del mismo, asi como de una fresquita y exquisita cerveza Heineken aunque cotizada a precio de oro y servida por alguien que, de alguna manera, termino por alterar (de alguna manera) el destino de mi perspectiva de observacion hacia las personas... determinado grupo de personas al menos y hacerme fijar... en lo que nunca antes me habia fijado, al menos de tursimo. Cuando por fin abandonamos aquel "refugio" se acercaba ya la hora de comer, el calor ahora si comenzaba a atizar fuerte y pusimos rumbo al ultimo destino planificado para la mañana: Strawberry Fields, el
atrapadas entre tanta "joya" y la simpatia de sus ascensoristas!!! Broadway y sus teatros, Times Square y el primer bofeton serio a la VISA en la tienda Levy's, pero es que 66 $ (48€) por algo que aqui pasa de 90 te convierte directamente en "compulsiva" sin importar, siquiera, las colas en el probador. El fin de jornada en otro de los sugeridos por mi amigo, que en este sentido lo bordo (se llevo todos los laureles gastronomicos): exquisita hamburguesa en Jackson Hole de la 35 St y fin de velada con un inmenso helado... y risas metiendo "quarter" (25 centavos), uno tras otro, en la pequeña y original gramola que acompaña cada una de las mesas de este singular local estilo Tejano, canturrearlas, por una vez, sin verguenza en trio alegremente.... o, cuando menos, "tapearlas" con los dedos sobre la madera... entre otras esta cancion, a peticion mia evidentemente: FleetWood Mac: compañera en mi vida desde bien jovencita, testigo "muda" de tantos y tantos sueños cumplidos o rotos, complice siempre en los momentos emocionantes y unicos... como el que estaba viviendo en aquellos precisos instantes...(to be continued...??)











