
Son poco mas de las cinco de la tarde del dia de nochevieja y el telefono sigue sin enseñarme los dientes. Ya llevo un buen rato deshojando la margarita : acepto invitacion o me quedo esperando el dichoso coctel de nuestra "vigilante" particular?? bajo o no bajo?? Café o sofa?? Cuarto o septimo?? Sola o bien acompañada?? Musica o conversacion?? Si... alguien no lo sabia aun??: lo mio es dudar... y perderme en divagaciones absurdas sin afrontar el meollo de las cuestiones. No se que hacer, aunque ya lo sabia (incluso) en el momento de negociar ese cafe a “la veci” a cambio de la copa: "me como el mundo"... pero solo de boquilla y llegado el momento me asaltan los miedos. Hay que tomar una decision rapida: al final acabara llegando la compi o sera el telefono el que se encargue de tomar la decision por mi. Ya esta; decidido, mientras pueda, café en el 4º: me incorporo de un salto, apago la tele, cojo las llaves y alli me dirijo con la misma ridicula estampa del chandal y movil al cuello... total... no aspiro a nada: tan solo pasar un rato agradable en compañía de una persona que considero encantadora y simpatica; ademas soy consciente de que mis circunstancias son mis propias limitaciones... por mas que me viese arrinconada contra la nevera; todos estos pensamientos terminan por tranquilizarme.
Llego al piso y aun vuelvo a dudar por ultima vez mientras miro al timbre. De repente lo pulso: ya no hay vuelta atrás... o si?? Anda ya; no empecemos otra vez a dudar: no quiero ni pensar en la penosa imagen de Sara, a su edad, corriendo escaleras abajo despues de haber llamado a la puerta... como los niños. Abren la puerta y aparece la figura de Ana con su singular sonrisa invitandome a pasar. No hago mas que atravesar la puerta cuando me doy cuenta de que esta acompañada... por un chico aparentemente, de su edad; aun siendo bastante mala en esto la calculo menos de 30, pero no conozco practicamente nada sobre su vida: hemos hablado pocas veces y siempre sobre banalidades. Me lo presenta como... su hermano!!! que ha venido a pasar con ella estos dias de fiesta y, efectivamente, comienzo a sacarles algun parecido: facciones, sonrisa... se notan los mismos genes pues tambien esta impresionante!!! o como diria mi compi Reyes: “pa moja er pan”.
"Cafe o te??" me dice... la suelto un: "eso lo tendria que preguntar yo... no???" y no puedo por menos que reirme con ganas. Se da cuenta del chiste involuntario que acaba de soltarme y se rie conmigo mientras me dice que no era su intencion. Al poco rato vuelve a aparecer su hermano, esta vez con el humeante café, y nos sentamos a la mesa. Desde mi actual posicion no se hacia donde dirigir la mirada para recrearme la vista: si a ella a mi izquierda o a el de frente... mierda, ya estamos dudando de nuevo. Como es costumbre en estas ocasiones me disculpo por adelantado forzada por las circunstancias: “si suena el telefono tengo que salir pitando sin terminar ni el café” y acorde a la situacion iniciamos conversacion. Comienza contandome que son tres hermanos: ellos dos y la mas pequeña de 16 años... con sindrome de down; vaya... belleza elevada al cuadrado y discapacidad... compartiendo genes: caprichos de la naturaleza. Ambos coinciden plenamente en que son muy afortunados con la hermana pequeña: la chica es un Angel caido del cielo y Ana añade que cada vez que la ve literalmente “se la come”... me sorprendo al notar "algo" por dentro de mi al escuchar estas palabras: celos???. Me siento tremendamente ridicula, estupida y avergonzada... tanto que, por un momento, me noto subir los colores.
Me sorprendo al saber que no son de aquí: ella estudio empresariales y llego, con una beca, un par de años antes que yo; ahora trabaja para una consultora... valoro mentalmente hacerla el comentario de aquel anuncio de Edesa previo al programa de Arguiñano en el que “salia”, pero inmediatamente lo descarto nuevamente sorprendida por el otro bombazo: son de... Alicante!!! como mi coche... les bromeo aunque mentalmente no este pensando, precisamente, en esta casualidad. Se sonrie mientras me dice que si... que la hizo gracia... que se sorprendio el dia en el que vio a mi suki por primera vez por el garaje. Intento sonsacar alguna informacion mas jugosa pero al hilo de mi ultimo (y a la vista del resultado... estupido) comentario la conversacion da un giro inesperado... y apunta directamente hacia mi: comienzo aclarando que el coche era de segunda mano, etc etc etc... siguen mas preguntas... hasta que ya no puedo esquivar la situacion y toca contarles lo sucedido hace dos meses; ambos hacen una mueca similar, me ofrecen sus condolencias; Ana me dice no saber nada al respecto... le digo que lo se... aun asi pide disculpas y por mas que les digo que no pasa nada, es obvio que la situacion les ha incomodado. Intentando quitar hierro al asunto, les cuento la coincidencia entre su nombre y el de mi madre aunque me gusta mas su “Belen” que el “Maria” de ella; definitivamente termina la desagradable situacion cuando les cuento la sospechosa similitud entre mi nombre y el del perro de nuestra vecina Rosa: no parecen entenderlo y por un instante me siento tan absurda como chiquito de la calzada. Es obvio que Ana no sabe como se llama... y, logicamente, su hermano menos. Les digo que Aras... a la vez que hago un gesto con la mano como diciendo “lo pillas??”. Por fin se rien y, aprovechando la procedencia de el, me animo tambien a contarles la anécdota del verano de 2007: la expresion oral (y facial) de mi compi al conductor del minibus que nos dejo a las puertas del hotel “Viva Menorca” en Cala’n Bosch para pasar unos dias de vacaciones... lo que nos pudimos reir. A partir de entonces la conversacion continua por otros derroteros adquiriendo tintes mucho mas ludicos e intrascendentes.
El tiempo pasa rapido y disfruto cada minuto como si fuese el ultimo. Ambos son majisimos ademas de tremendamente habladores, amenos y agradables pero prefiero “negociar” un final digno a la “reunion” antes de que el movil se encargue de ponerme los pies en la tierra y me subo para casa. La despedida es mucho mas calurosa: dos besos cercanos con sus mejores deseos para el 2010 y el ofrecimiento de su hermano para “lo que sea” si algun otro dia vuelvo a parar por Menorca: "te cojo la palabra" le digo. Se cierra la puerta tras de mi y regreso a casa satisfecha: “quien dijo que los vecinos eran molestos??”







